jueves, 25 de junio de 2015

Llegó el día de despedirse...

Y este año fue duro, ¿eh?.

Nunca había sido tutora y me vais a permitir que me ponga un poco melancólica recordando lo que ha supuesto para mi este curso: he trabajado muchísimo pero ha sido uno de los cursos más gratificantes de mi vida como maestra. Hemos reído, llorando, gritado de alegría y de rabia. Nos hemos enfadado y hemos pasado momentos de no querer separarnos, pero ha llegado el final y me despido de mis alumnos con la satisfacción del trabajo bien hecho (por mi parte y sobre todo, por la suya). Se merecen que todo lo que les pase en la vida sean cosas buenas. Son unos chicos y chicas trabajadores, con las ganas hasta los topes, y con un gran espíritu, lo que (estoy segura) les va a permitir llegar tan alto en la vida como quieran.
Sé que podéis conseguir todo lo que os propongáis, pero para ello no podéis olvidaros de trabajar duro para conseguirlo. 

Las cosas fáciles no son tan gratificantes.


He aprendido tanto con vosotros que me voy con la mochila cargada de cosas: ideas, nuevos proyectos, ganas de seguir dedicándome a la educación y las matemáticas y la historia bien repasadas (creo que este es el verano de toda mi vida que mejor las llevo, y todo por estudiarlas con vosotros). Así que solo puedo daros las gracias, desde los más pequeños hasta los más mayores, porque habéis conseguido que este curso sea, de verdad, inolvidable. Os voy a echar de menos muchísimo este verano, y voy a cruzar los dedos por volver con vosotros el curso que viene.

Millones de GRACIAS, CRA La Ribera